Dado que ya tenemos un conocimiento intuitivo de los conceptos elementales gracias a los cuales funciona la cadena de bloques, podemos dar un paso más adentro para entender como es que es posible que una misma tabla puede ser compartida entre todos los computadores y no ser modificada por cualquier persona que le venga en gana.

Todo ocurre gracias a algo denominado algoritmo hash. No te asustes con el nombre, es algo sencillo. Se trata de una secuencia de símbolos que tiene una longitud fija y que se añade a cada bloque de transacciones para asegurar que nadie por cuenta propia pueda cambiar las transacciones de forma malintencionada.

En este mundo, escribir datos en aquella tabla compartida se conoce como “minar un bloque”, un bloque de transacciones. La palabra minar hace referencia a encontrar un Hash (secuencia de símbolos) adecuado para el bloque de datos.